G7 Urges Tech Giants to Boost Child Digital Protection Amid Taxation Tensions

El G7 exigió el 17 de junio de 2026 a las grandes empresas tecnológicas que refuercen de forma urgente la protección digital de los menores, según La Opinión de Zamora. La demanda llega tras la Declaración Ministerial de Digital y Tecnología adoptada en París el 29 de mayo, donde el bloque de las siete economías más ricas fijó la seguridad infantil en internet como una prioridad de primer orden.
El encuentro con los directivos del sector se produce en un momento de alta tensión. Europa y Estados Unidos discuten con fuerza sobre impuestos digitales. Esa disputa fiscal da una carga política extra a lo que el G7 presenta como una causa humanitaria, según El Periódico.
El 29 de mayo de 2026, los ministros de Digital y Tecnología del G7 se reunieron en París bajo la presidencia francesa. Adoptaron una declaración con cuatro prioridades. La número cuatro era clara: crear un espacio digital "más seguro y protegido para los menores". El documento pide un conjunto común de principios para evitar que las empresas elijan el país con menos normas, según Levante-EMV.
Japón aportó sus propias guías de inteligencia artificial generativa como modelo para el grupo. El viceministro digital japonés Tomiyasu defendió que ese marco podía convertirse en el estándar global del G7. El objetivo final es tener un Código de Conducta Global para IA y seguridad infantil operativo antes de 2027, según Diario de Mallorca.
Detrás de la agenda de protección infantil hay una guerra fiscal sin resolver. En 2025, el G7 acordó excluir a los grupos estadounidenses de ciertas reglas del impuesto mínimo global del 15%, conocido como Pilar Dos. A cambio, el Senado de EE. UU. retiró el llamado "impuesto de represalia" de la Sección 899. Pero Europa siente que el acuerdo no captura suficientes ingresos de los gigantes tecnológicos, según La Provincia.
Ahora, analistas del Parlamento Europeo sostienen que la UE usa la seguridad digital y la Ley de Mercados Digitales como escudo para proteger su derecho a regular y cobrar impuestos. Si las empresas no adoptan los protocolos del G7 antes de finales de 2026, la UE podría volver a introducir tasas sobre servicios digitales. Eso podría reactivar el impuesto de represalia estadounidense, según El Día.
Los ejecutivos tecnológicos reunidos en París no ocultaron su incomodidad. Muchos creen que los mandatos de seguridad son, en realidad, intentos encubiertos de acceder a su código fuente propietario. El Departamento de Estado de EE. UU. ha calificado históricamente esas exigencias como una "barrera al acceso al mercado", según LNE.
Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, advirtió este mismo día que la volatilidad política "está dificultando el consenso necesario" para una economía digital estable. Grupos de defensa como la Global Health Watch van más lejos: acusan a las empresas de priorizar el beneficio económico sobre la salud de los menores y la soberanía de los datos, según El Correo Web.
Si el plan del G7 avanza, los jóvenes de los siete países verán cambios claros en sus pantallas. Las plataformas como Meta, Google y TikTok deberán aplicar verificación de edad más estricta, incluyendo métodos biométricos o basados en documentos de identidad. También aumentarán los filtros de contenido algorítmico, según La Opinión de Murcia.
Las ONG del Sur Global alertan de otra cara del problema. Denuncian que el G7 protege a sus propios menores mientras sigue extrayendo datos de países con menos defensas legales. Llaman a esto "colonialismo de datos". El plazo para un código de conducta global sigue siendo 2027, pero el camino está lleno de obstáculos políticos y fiscales, según Diario Córdoba.
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