Putin warns of 'symmetrical' response to 'ghost fleet' ship seizures, eyeing broader actions

El presidente ruso Vladímir Putin ha lanzado una advertencia directa a Occidente tras las confiscaciones de buques de la llamada 'flota fantasma' rusa. 'Estaremos obligados a responder simétricamente', declaró Putin. 'Y no solo en los mismos mares en los que planifican sus ataques, sino donde nosotros lo consideremos necesario y oportuno', según informó El Periódico.
Las amenazas del Kremlin llegan en un momento de creciente tensión marítima. Varios países occidentales han comenzado a confiscar buques rusos que operan fuera de los canales de comercio oficiales para eludir sanciones. Putin hizo estas declaraciones durante una visita a la Flota del Pacífico rusa, según reportaron Levante EMV y Diario de Mallorca.
La 'flota fantasma' es un conjunto de buques cisterna y cargueros que Rusia usa para vender petróleo sin pasar por los controles occidentales. Estos barcos cambian de nombre, de bandera y de propietario con frecuencia. Su objetivo es burlar las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania en 2022, según explicó El Periódico de Aragón.
Se calcula que cientos de barcos forman parte de esta red informal. Operan en zonas grises del derecho marítimo internacional. Varios países del Báltico y del norte de Europa han empezado a detener estos buques en sus aguas o puertos, lo que ha provocado la reacción directa de Moscú, de acuerdo con La Nueva España.
El mensaje de Putin fue claro y deliberadamente amplio. No limitó la posible respuesta rusa a los mares donde se producen las confiscaciones. Dijo que Rusia actuará 'donde lo consideremos necesario y oportuno'. Esto se interpreta como una amenaza a rutas marítimas globales, según informó Diario de Córdoba.
La visita de Putin a la Flota del Pacífico no fue casual. Subrayó el alcance global del poder naval ruso. La declaración se produce mientras Occidente endurece el control sobre los buques que violan el tope de precio del petróleo ruso, fijado en 60 dólares por barril por el G7, según recogió El Correo Gallego.
Los incidentes con la flota fantasma han ido en aumento en los últimos meses. Estonia, Finlandia y Dinamarca han detenido varios barcos sospechosos en el mar Báltico. Algunos de estos buques carecían de seguros válidos o documentación correcta. La situación ha generado una crisis diplomática silenciosa pero creciente, según reportó El Día.
La Unión Europea ha incluido decenas de buques de la flota fantasma en sus listas de sanciones. Pero la aplicación real sigue siendo difícil. Muchos barcos navegan bajo banderas de países que no colaboran con Occidente. Rusia ve estas acciones como un acto hostil equivalente a un ataque militar, de acuerdo con Información.
Una respuesta simétrica rusa podría significar el acoso a buques de países de la OTAN en el Atlántico o el Mediterráneo. Rusia tiene submarinos y fragatas con capacidad de operar lejos de sus costas. Cualquier incidente con un barco de la OTAN podría escalar rápidamente, advirtieron analistas citados por La Opinión de Málaga.
Por ahora, Occidente no ha dado señales de frenar las confiscaciones. La presión sobre la flota fantasma es una de las pocas herramientas que queda para reducir los ingresos petroleros rusos. Rusia ganó más de 190.000 millones de euros en exportaciones energéticas en 2023. Esos ingresos financian en parte la guerra en Ucrania, según publicó La Provincia.
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