A spider constructs a unique spring-loaded silk trap to catch a specific ant species.

Una araña de apenas 5 milímetros ha sido descubierta en Queensland, Australia, usando una trampa de seda que catapulta a sus presas a 140 veces la fuerza de la gravedad. El estudio fue publicado el 22 de junio de 2026 en la revista Current Biology, y describe una ingeniería biológica sin precedentes en el mundo animal.
Lo más sorprendente no es solo la velocidad del lanzamiento, sino quién aprieta el gatillo. La propia hormiga detona la trampa al morderla. Y la araña solo caza una especie: la hormiga verde de los árboles (*Oecophylla smaragdina*), una de las más agresivas de Australia, según Smithsonian Magazine.
Cada noche, la araña dedica hasta 4 horas a tejer entre 40 y 60 hilos de seda verticales que forman un cono bajo tensión cerca del suelo. El cono actúa como un muelle cargado. Cuando la hormiga llega y muerde el cono, el mecanismo se dispara, según Scimex.
El resultado es brutal. La hormiga sale disparada a 4,4 metros por segundo y vuela más de 30 centímetros por los aires. Todo ocurre en apenas 42 milisegundos. La aceleración supera los 1.300 metros por segundo cuadrado. Para entender la escala: un piloto de combate pierde el conocimiento a solo 9 Gs. La hormiga sufre 140 Gs, según ScienceAlert.
La hormiga verde de los árboles es famosa por su agresividad. Tiene mandíbulas potentes y cuando se siente amenazada lanza ácido fórmico y llama a miles de compañeras con feromonas de alarma. Cazar una sola puede desatar una invasión de la colonia entera, explica BBC News.
La araña resuelve este problema de forma elegante. Al lanzar a la hormiga lejos de su rastro químico, impide que el insecto pida ayuda. El Dr. Jonas Wolff, coautor del estudio, señaló que la araña puede así "seleccionar" presas peligrosas de una en una, manteniéndose siempre a distancia segura, según BBC News.
El profesor Ajay Narendra, investigador principal de la Universidad de Macquarie, explicó a CNN que la trampa "produce miles de veces más potencia de la que el músculo podría generar por sí solo". La clave está en el almacenamiento de energía elástica: la araña carga el resorte lentamente durante horas y lo libera casi al instante.
Para capturar el movimiento, el equipo usó cámaras de alta velocidad filmando entre 5.000 y 7.000 fotogramas por segundo. Pranav Joshi, estudiante de posgrado y cofundador del estudio, calificó la filmación como extrema incluso para la documentación de animales, según Smithsonian Magazine.
La araña pertenece al género *Propostira*, pero todavía no tiene nombre formal de especie. El siguiente paso del equipo es la descripción taxonómica completa. Fue observada por primera vez en 2022 por el fotógrafo y taxónomo Greg Anderson en una selva remota del norte de Queensland, según The Indian Express.
Los expertos en biomimética ya miran este mecanismo con interés. Una seda capaz de acumular tanta tensión y liberarla sin romperse podría inspirar nuevos materiales sintéticos y sistemas de micro-robótica, según IFLScience. El hallazgo también obliga a revisar las cadenas tróficas de las selvas de Queensland, donde esta araña diminuta podría tener un impacto ecológico mayor del esperado.
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