15 Million Years of Shared Laughter: Great Apes Offer Clues to Human Speech Evolution

Los grandes simios y los humanos comparten el mismo ritmo de risa desde hace al menos 15 millones de años, según un estudio publicado en junio de 2026 en la revista Communications Biology. El hallazgo sugiere que el «motor rítmico» del habla humana no es una novedad evolutiva, sino una herencia muy antigua.
El estudio analizó 140 secuencias de risa de cinco especies: orangutanes, gorilas, bonobos, chimpancés y niños humanos. Los investigadores descubrieron que todas las especies producen risas con un patrón «isócrono», es decir, con pulsos igualmente espaciados. Ese patrón ya existía en el último ancestro común de todos estos primates, que vivió hace unos 15 millones de años, según EurekAlert!.
El equipo de la Universidad de Warwick y la Universidad de Portsmouth usó cosquillas para provocar la risa en los animales. Grabaron a 4 orangutanes, 2 gorilas, 3 bonobos y 4 chimpancés en zoos y santuarios. También grabaron a 4 niños humanos de entre 6 meses y 7 años. Eligieron niños pequeños porque su risa es más espontánea y menos moldeada por normas sociales, según News-Medical.Net.
Para medir el ritmo, resamplearon el audio a 22 kHz. Así compararon con precisión los intervalos entre cada «pulsación» de risa en todas las especies. La científica que lideró el estudio, la Dra. Chiara De Gregorio, de la Universidad de Warwick, afirmó: «Hemos encontrado una pista de 15 millones de años en un lugar inesperado: nuestra risa», según EurekAlert!.
El gran problema de estudiar el origen del habla es que los sonidos no se fosilizan. Durante décadas, muchos científicos pensaron que el habla humana surgió de forma repentina hace unos 50.000 a 100.000 años. Este estudio cambia esa idea. Al demostrar que el ritmo de la risa tiene 15 millones de años, los investigadores encontraron lo que llaman un «fósil vocal», según Neuroscience News.
El Dr. Adriano R. Lameira, coautor del estudio, explicó que la risa «ofrece una rara ventana evolutiva» para entender cómo los primates desarrollaron el control vocal. La idea clave es que el «pulso» rítmico del habla humana no se inventó desde cero. Ya estaba presente en el cerebro de nuestros ancestros del Mioceno, mucho antes de que existiera el lenguaje, según Forbes.
El estudio también señala una diferencia clave. Los simios solo ríen cuando algo los provoca, como las cosquillas. Los humanos, en cambio, pueden reír de forma voluntaria, fingir una risa o modularla con fines sociales. Tienen el mismo «hardware» rítmico, pero los humanos desarrollaron un «software» de control mucho más avanzado, según Communications Biology.
Algunos investigadores piden cautela. El tamaño de la muestra es pequeño: solo 17 individuos en total repartidos entre cinco especies. Además, todos los animales vivían en cautividad, no en libertad. Según News-Medical.Net, hacen falta más datos de poblaciones salvajes para confirmar que el patrón isócrono es universal en todas las subespecies.
El hallazgo tiene implicaciones prácticas en varios campos. En inteligencia artificial, entender el ritmo primitivo de la risa podría mejorar la síntesis de voz emocional, que aún tiene problemas para sonar natural. En ética animal, demostrar un vínculo vocal tan profundo entre humanos y simios refuerza los argumentos a favor de otorgar derechos de «personalidad jurídica» a los grandes simios, según La Razón.
En ciencia evolutiva, el estudio abre una nueva vía de investigación. Los científicos ahora buscan otros patrones rítmicos compartidos, como el llanto o los gruñidos, para descubrir qué más piezas del habla humana son en realidad herencias muy antiguas. La risa, según los autores, es solo el primer «ladrillo» encontrado de un edificio de 15 millones de años.
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