Learn how to act after dog, cat, or human bites to prevent serious infection

Las mordeduras de animales y humanos llevan a urgencias a miles de españoles cada año, pero no todas son iguales ni merecen el mismo tratamiento. Según SEHER, las mordeduras de gato tienen una tasa de infección de hasta el 80%, muy superior al 18-20% de las de perro, un dato que sorprende a muchos pacientes.
La Sociedad Española de Heridas (SEHER) emitió una alerta formal el 29 de junio de 2026 advirtiendo de la falta de criterios homogéneos en los servicios de urgencias españoles. Su presidente, Daniel Chaverri, alertó de que esa desigualdad está provocando resultados subóptimos, especialmente en mordeduras de gato y humanas.
Los dientes del gato son finos como agujas. Cuando muerden, actúan como jeringas naturales e inyectan bacterias profundamente en tendones y huesos, según El Periódico. La herida exterior parece pequeña, pero por dentro el daño puede alcanzar estructuras que es imposible limpiar en casa. Esto explica la altísima tasa de infección del 80%.
El perro, en cambio, causa heridas por aplastamiento. Sus dientes romos desgarran la piel y magullan el tejido, pero las heridas quedan más abiertas. Eso permite limpiarlas mejor y reduce el riesgo. El germen más común en ambos casos es la bacteria *Pasteurella multocida*, según Diario de Mallorca.
Las mordeduras humanas representan entre el 4% y el 23% de las consultas por este motivo en urgencias. Su tasa de infección llega al 50%, según La Provincia. La boca humana alberga bacterias únicas como *Eikenella corrodens*, que no aparecen en animales.
El caso más grave es la herida por puño cerrado, típica de peleas. Al golpear los dientes del rival, las bacterias quedan atrapadas en la articulación del nudillo. Cuando la mano se relaja, el espacio articular atrapa los gérmenes en su interior. Carlos Pérez Cánovas, de la Asociación Española de Pediatría, advierte además que si la distancia entre caninos supera los 3 cm, puede indicar una mordedura adulta a un niño, lo que obliga a investigar un posible maltrato, según LNE.
El primer paso es lavar la herida con agua y jabón durante 15 minutos, tal como recomienda la OMS. Después hay que aplicar presión con un paño limpio para detener el sangrado. Pero la clave es acudir al médico a tiempo: antes de 8 a 12 horas para reducir el riesgo de infección grave, según El Periódico de Aragón.
Para las mordeduras de gato o humanas, el plazo se acorta: hay que buscar atención médica en menos de 6-8 horas. En urgencias, el médico valorará si es necesario un antibiótico preventivo, la vacuna antitetánica o la profilaxis antirrábica. Tratar tarde una mordedura de gato puede suponer hasta 10 días de hospitalización y un coste de más de 5.000 euros, frente a los 50 euros de un tratamiento antibiótico ambulatorio, según El Día.
España lleva libre de rabia terrestre desde 1978, pero el riesgo no ha desaparecido. En 2013, un caso importado desde Marruecos en Toledo obligó a crear el Plan de Contingencia para el Control de la Rabia, que establece la observación veterinaria del animal agresor durante 14 días, según Levante-EMV. Esta regla es una obligación legal: el dueño que no lleva al animal al control puede enfrentarse a multas importantes.
Los murciélagos son el principal vector activo en la España peninsular. Desde el 11 de junio de 2026, la Comunidad de Madrid exige que cualquier contacto con un murciélago, incluso sin mordedura visible, se trate como una emergencia de rabia. En Ceuta y Melilla, la proximidad a Marruecos obliga a aplicar inmunoprofilaxis inmediata ante cualquier mordedura, según El Correo Gallego.
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