Housing Boom Slows as Sales Decline and Price Hikes Moderate, Especially for Rentals

El mercado inmobiliario español empieza a perder fuelle. En marzo de 2026, el número de compraventas cayó un 2,2% interanual, hasta 61.295 operaciones, según INE. Es el tercer mes consecutivo de descensos, después de caídas del 5% en enero y del 7,7% en febrero, según datos del Consejo General del Notariado.
Lo llamativo es que los precios siguen subiendo con fuerza. La vivienda libre se encareció un 13,9% interanual en el primer trimestre de 2026, según CaixaBank Research. Es la contradicción central del momento: menos ventas, pero precios que no bajan.
El freno no viene de una crisis financiera. Viene del bolsillo. La tasa de esfuerzo —el porcentaje del sueldo que una familia dedica a pagar la vivienda— supera el 35% en el 26% de los municipios españoles, según datos recogidos por El Periódico. Ese umbral es el que los economistas consideran el límite del esfuerzo razonable.
A diferencia de la burbuja de 2007, la deuda hipotecaria actual equivale al 30% del PIB, frente al 62% de entonces, según Funcas. No hay crédito desbocado. Lo que hay es un comprador que ya no puede pagar más, y un vendedor que todavía no quiere bajar el precio.
El alquiler también da señales de moderación. El precio medio nacional rozó los 14,78 €/m² en marzo de 2026, un 9,1% más que hace un año, según Fotocasa. El crecimiento trimestral fue solo del 4%, el más bajo en dos años. Para María Matos, portavoz de Fotocasa, los inquilinos
El nuevo índice IRAV, obligatorio desde enero de 2026 para actualizar los contratos de alquiler, fijó el máximo de subida en el 2,47% para marzo, según INE. Está muy por debajo de la inflación general del 3,4%. Aun así, en Barcelona la oferta de pisos de dos habitaciones en alquiler cayó un 32,54% interanual tras los últimos controles de precio, según Zazume.
El Gobierno defiende que la desaceleración es un
Desde la industria, el diagnóstico es opuesto. Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, habla de un "desastre regulatorio" que lleva a los propietarios a retirar pisos del mercado. El abogado inmobiliario Alberto Sánchez calificó la Ley de Vivienda de "desastre completo y absoluto" en declaraciones a COPE, argumentando que ha reducido la oferta entre un 20% y un 30%.
No todo el país se mueve igual. Madrid, Barcelona y la costa mediterránea siguen recibiendo capital internacional y mantienen precios al alza. Las provincias del interior, en cambio, ven cómo las operaciones se estancan. Cristina Arias, directora de investigación de Tinsa, habla de una "estabilización razonable" tras el sobrecalentamiento de 2025, cuando se cerraron más de 714.000 transacciones, el máximo desde 2007.
Las previsiones apuntan a una desaceleración gradual, no a un colapso. Los analistas de Xataka y otros observadores del mercado estiman que el crecimiento de precios podría moderarse hasta entre el 3% y el 7% en 2027. Los fondos institucionales ya reducen inversión en residencial español, con rentabilidades brutas cayendo hacia el 3%, según The Objective.
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